
En realidad, el máximo crimen en el mundo es la mentira... no hay cosa más enredosa que ella.
Es espontánea, poco pensada, piadosa, pero sin decir nada, en silencio daña lenta y letalmente como el aguijón de una abeja a punto de picar.
Las peores mentiras son aquellas relacionadas con el Amor: amor de enamorados, amor de familia, amor de hermanos, amor de profesiones, amor de cosas, porque pensando en que con una simple mentira, nadie sale dañado, vamos acumulando muchas, hasta que un día la olla se quema y ni siquiera las palabras de nuestras bocas, ni siquiera un "¡A!" nos salvará, porque seremos traicioneros. Hasta nuestra mirada se desviará al enfrentar un problema, y no podremos mirar a los ojos y decir que aquella MENTIRA fue o será alguna vez una humilde VERDAD.
Autora: Mizaela S.
3°2 - Liceo 66
